Sociedad Indiferente

Publicada en Publicada en COACHING

“Vivimos en una sociedad que ni premia al bueno ni castiga al malo” (David Diez Llamas, Autor: Irresponsabilidades).

“Nos cuesta cambiar de canal si no tenemos el mando a distancia en la mano”. (Corbis)

Hace tiempo ya que nadie asume las consecuencias de las decisiones que toma, mucho menos reconocer su responsabilidad cuando las cosas se tuercen. Lo más normal aquí hoy en nuestra sociedad, es señalar continuamente la culpa de otros y airear las equivocaciones de los demás, pero jamás, jamás, admitiremos nuestros errores.

Estamos ante una de las situaciones más graves que puede enfrentar una sociedad, la crisis de los valores, de las conductas. Así es como esta crisis ha llegado con especial arraigo en los partidos políticos, los servidores del pueblo ahora se sirven del pueblo…

Estamos muy cómodos y a gusto en nuestra zona de confort, debemos ya mismo despertar nuestra conciencia y preguntarnos: ¿En que momento de nuestras vidas se nos fue todo al lastre? ¿Cuándo comenzó a dejar de importarnos el dolor ajeno y nos volvimos indiferentes ante la injusticia? ¿Cuándo se nos fue esto de las manos?

Es urgente que dejemos de ser egoístas y dejemos ya ese discurso aburrido, egoísta y busquemos avanzar hacia una sociedad más alineada con los valores, con su misión, con una visión clara del futuro que quiere y para el cuál lucha.

El deseo es la norma, lo quiero ahora, me apetece ahora… pero: ¿Has pensado en las consecuencias? Ah es que esas no importan. Si todo mundo lo hace, ¿Porque habría yo de ser diferente?

No premiamos a los que trabajan duro y se esfuerzan ni castigamos al que lo hace al revés. Por cierto: ¿Os habéis dado cuenta que el inútil y el que tiene talento casi siempre cobran lo mismo? Que da igual que estudies más o estudies menos, al final siempre tienes el comodín del “enchufe”.

¿Dónde está la motivación para el que se esforzó? ¿Dónde la inspiración para que el inútil se motive? No hacen falta, da lo mismo… aquí prima la indiferencia, porque cada uno quiere ir a su bola y satisfacer su propia voluntad. Por lo tanto, no me quejo porque no quiero que nadie se fije en mi y mis miserias y me las señale…

Hace poco en una conversación amena, de tertulia de tarde, alguien me decía: “hace falta gente con valentía”- Mientras yo pensaba: “hace falta gente que sea normal, que se canse y levante el culo del asiento alzando su voz contra lo injusto, contra el compadreo, contra lo impropio…” eso es normal para mí y supongo que para unos cuantos más también.

CM
Tw @CecyMezaBaides
www.gruporoble.es
Link Cecy Carolina Meza Baides